Conclusiones del Congreso Pirenaico “CANAL ROYA 2026”
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Jaca, del 17 al 19 de abril de 2026
1- ¿Por qué nos planteamos la protección de Canal Roya? ¿qué valores posee para merecerlo?
Si atendemos a la geología, José Gisbert nos dice que como conjunto volcánico y sedimentario posee un carácter extraordinario, siendo uno de los mejores afloramientos mundiales de estructuras del Carbonífero y Pérmico, suponiendo además un registro paleoclimático de enorme valor.
Una oportunidad geológica excepcional para comprender las orogenias Hercínica y Alpina, así como para observar de forma privilegiada el pitón andesítico del Anayet, explica José María Samso. Anchel Belmonte añade que en su conjunto contiene capítulos fundamentales para comprender la formación del Pirineo.
Por todo esto, Canal Roya constituye un patrimonio geológico irrepetible, esencial para la investigación, la educación y la comprensión de la historia natural del Pirineo, cuya conservación debe considerarse prioritaria.
Si miramos al paisaje, Enrique Serrano afirma que Canal Roya reúne deforma excepcional todos los elementos naturales y culturales del paisaje pirenaico. Eduardo Martínez de Pisón destaca que el conjunto de valles, canales y cumbres de Partacua, Anayet, Izas y Roya constituye una de las máximas expresiones del paisaje pirenaico, especialmente por su continuidad geográfica con el Pirineo francés. Oskar Andueza lo define como uno de los últimos grandes paisajes pirenaicos intactos, donde biodiversidad, geología y cultura tradicional siguen plenamente vivas.
Canal Roya es uno de los últimos paisajes de alta montaña pirenaica bien conservados, y en su máxima expresión, su protección supone salvaguardar un legado natural y humano único para el futuro.
Si nos fijamos en el patrimonio arqueológico, Javier Rey apunta que está documentada en Canal Roya la presencia continuada de comunidades pastoriles desde hace cinco milenios, evidenciada por monumentos megalíticos y numerosas construcciones ganaderas tradicionales dispersas por el valle. Es un paisaje ganadero ancestral que aún mantiene usos vivos.
Canal Roya representa un paisaje cultural de primer orden, donde patrimonio arqueológico, prácticas tradicionales y modelado humano del territorio conforman un legado inseparable del medio natural.
Si estudiamos su biodiversidad y naturaleza, Javier Gómez-Limón resalta que Canal Roya se trata de uno de los últimos valles pirenaicos con gran diversidad biológica y geomorfológica que merece protección integral. Víctor Ezquerra y Daniel Gómez subrayan la extraordinaria combinación de biodiversidad, geodiversidad y patrimonio cultural del entorno representando una síntesis ejemplar del Pirineo. Nuria Burgada destaca su importancia como un corredor biológico fundamental a lo que se une Gonzalo Albasini destacando su carácter transfronterizo. Jaime Castañer enfatiza la calidad de sus ecosistemas de alta montaña.
Canal Roya posee un valor ecológico excepcional por su biodiversidad, estado de conservación y función estratégica como corredor biológico pirenaico, que transcurre de Este Oeste y sirve de pasillo natural para conectar el valle del Aragón con el valle de Tena, facilitando el intercambio de especies con el Parque Nacional de los Pirineos francés.
Existe un consenso multidisciplinar sólido. Desde el punto de vista geológico como un enclave de relevancia científica internacional, cultural ya que conserva cinco milenios de interacción humana sostenible, paisajístico al representar uno de los últimos grandes paisajes intactos del Pirineo y ecológico al ser un corredor estratégico para la biodiversidad. La conclusión compartida
por los expertos es clara: el espacio de Canal Roya y su entorno debería ser un Espacio Natural Protegido para garantizar su conservación, frente a amenazas irreversibles. Significa preservar uno de los mayores legados naturales, culturales y científicos del Pirineo para futuras generaciones.
2- Contexto de esa protección: cambio climático, deporte/montañismo, entorno socioeconómico, vivienda, ganadería
El cambio climático afecta directamente a la alta montaña. Nacho López-Moreno indicó que las evidencias científicas en el Pirineo demuestran que el cambio climático tiene un impacto demostrado sobre la criosfera (glaciares, nieve y permafrost): los glaciares están muy cercanos a su desaparición debido al incremento térmico y la cubierta de nieve permanece cada vez menos días en el suelo, aunque el patrón de precipitación es muy variable. En este contexto, Santiago Mendieta mencionó cómo las estaciones de esquí deben adaptar al mismo su gestión. Más allá fue Eva García-Balaguer apuntando que el reto actual está en adaptar el territorio y reforzar su resiliencia antes este nuevo escenario.
Tanto Sebastián Álvaro como Alberto Ayora destacaron desde el mundo del montañismo que la montaña no solo es un territorio para la práctica deportiva y el turismo, sino un ecosistema frágil, esencial para el equilibrio ambiental global y que el compromiso con su protección no es opcional, es estratégico. Algo incluso recogido en la Declaración de Ética en la Montaña, aprobada por la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA).
Frente a ello Pedro Nicolás expuso la problemática actual en torno a la concepción de la montaña desde el ámbito deportivo, donde con frecuencia se reduce a un mero estadio deportivo. Por su parte Nieves Gil destacó cómo el valle de Canal Roya es una zona de gran valor tanto natural como deportivo gracias a los valores que todavía atesora.
La vivencia plena y equilibrada de la montaña, un montañismo basado en la integración de esfuerzo, emoción y conocimiento, favorece una mayor sensibilización ambiental y refuerza la necesidad de conservar estos espacios como parte esencial del bienestar humano.
Hablando de entorno socioeconómico, Oskar Andueza hace referencia a los profundos cambios socioeconómicos que ha experimentado el Pirineo en el último siglo, pasando de una economía agroganadera a un turismo intensivo, lo que provoca una pérdida del patrimonio natural y cultural incompatible con un modelo de turismo sostenible. Se constata cómo la carencia de servicios e infraestructuras al servicio de los residentes favorece la despoblación y el envejecimiento. Pedro Arrojo señala cómo los habitantes del Pirineo han pasado del dolor callado a la indignación colectiva, del paisaje anegado a la defensa del territorio.
Es fundamental hablar de vivienda. Desde Vivienda Digna Viello Aragón relataron cómo la gente joven que vive en zonas de montaña con presión turística reclaman que la vivienda sea considerada como un derecho y no como un negocio. El actual modelo de especulación urbanística está expulsando a la juventud del Pirineo y se deben implantar medidas y cambiar el modelo para revertir esta situación.
No se puede olvidar la ganadería extensiva tradicional. Asunción Ballarín pide que los bienes y servicios ambientales que presta la ganadería extensiva en la montaña sean reconocidos y valorados. Máxime cuando fija población en la montaña, contribuyendo al equilibrio territorial y a la desestacionalización de la actividad económica. María Ángeles Lobera destaca el apoyo que reciben en Francia los pastores pirenaicos porque, al margen de la actividad económica que realizan, son la base que conforma la identidad pirenaica francesa.
3- ¿Cómo debe ser esa protección? ¿qué figura de protección sería la más adecuada para Canal Roya?
Es importante recordar los antecedentes de la protección de Canal Roya. Gonzalo Albasini recuerda que su protección mediante la figura de parque natural ya fue reconocida como prioritaria en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Aragón (RENPA) de finales del siglo pasado. En esa misma línea José María Nasarre señala que Canal Roya y su entorno llevan 50 años siendo objeto tanto de amenazas en forma de diferentes proyectos como de solicitud de protección.
Un hito importante en estos últimos 50 años fue la aprobación inicial por parte del Gobierno de Aragón del PORN (Plan Ordenación Recursos Natu- rales) Anayet-Partacua en noviembre de 2006, como muy bien explican Isabel Santolaria y Ainhoa Estrada, que condujeron el proceso de participación pública que se abrió con el PORN entre diciembre de 2007 y abril de 2010
para dejar el proceso abierto y pendiente de su aprobación y protección definitiva.
Respecto al marco jurídico general que debería tener la protección de Canal Roya Jaime Castañer indica su fundamento en los diferentes proyectos que lo amenazan y evidencian su vulnerabilidad y afirma que la figura de protección para este espacio debe considerar los valores ecológicos, geológicos y paisajísticos del mismo, así como su importancia cultural y su papel como corredor biológico. Por ello se debe promover una figura de protección acorde a un nivel de protección alto y compatible con usos tradicionales y actividades de bajo impacto, además de facilitar la integración funcional con futuras designaciones de Red Natura 2000.
Las posibles figuras de protección en Aragón las desgrana Francho Beltrán como Parque Nacional (máxima protección estatal; 1 en Aragón, Ordesa), Parque Natural (alta protección para espacios de gran valor ecológico; 4 en Aragón, aunque ninguna declaración en los últimos 20 años a pesar de haber varios candidatos, entre ellos Canal Roya) y otras figuras de menor protección como Reservas Naturales, Paisajes Protegidos y Monumentos Naturales.
Estas figuras de protección pueden dar soporte también, como recuerda Jaime Castañer, a la estructura de la Red Natura 2000, derivada de las directivas europeas: Directiva Hábitats que establece las Zonas Especiales de Conservación (ZEC) y la Directiva Aves que hace lo propio con las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Un análisis de esas figuras por parte de José María Nasarre muestra que la opción de Parque Nacional sería posible aunque se encuentra con la dificultad de sus modestas dimensiones. Aunque una posibilidad sería retomar la idea de un Parque Nacional de los Pirineos en Aragón que engarzase este espacio con el de Ordesa y que estuviera conectado con el Parque Nacional francés como espacio transfronterizo. Otras figuras de menor protección no tienen sentido para los elevados valores de este espacio.
Por ello, en ese análisis, aparte de la opción de Parque Nacional o incluso espacio transfronterizo, la figura de protección más idónea para Canal Roya y su entorno sería la de Parque Natural, algo que ya advirtieron las propuestas anteriores de Parque Natural de Anayet, y es acorde con lo previsto en la vigente Ley de Espacios Naturales Protegidos de Aragón: “Los Parques naturales son espacios de relativa extensión, poco transformados por la explotación u ocupación humana, que, en razón a la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente, en los que la existencia del ser humano y sus actividades son compatibles con el proceso dinámico de la naturaleza a través de un uso equilibrado y sostenible de los recursos.”
En Jaca, abril de 2026, el Comité técnico organizador del Congreso Pirenaico Canal Roya

