El patrimonio cultural que se conoce en la Canal Roya es exclusivamente arqueológico y podemos clasificarlo en dos grupos fundamentales, uno que se circunscribe al megalitismo y el segundo a la arquitectura pastoril.
Está claro que las estructuras de ambos grupos fueron construidas por grupos humanos que accedían a la estiva de la Canal Roya acompañando a sus ganados donde los pastos son de buena calidad. La estancia es estacional y temporal, es decir accedían en la época que el tiempo lo permitía, seguramente desde junio hasta setiembre, en función de las condiciones climatológicas.
Por lo tanto, los dos grupos de construcciones están relacionadas con el pastoralismo, pero con funciones totalmente diferentes entre ellos. En el caso de los monumentos megalíticos tendrían una función funeraria, mientras que en el segundo grupo tendríamos un gran abanico de estructuras relacionadas con las actividades ganaderas de los pastores. Ambos grupos podrían estar relacionados entre sí.
Lo que siempre más ha llamado la atención a los arqueólogos ha sido la arquitectura megalítica y en particular los dólmenes. Es por ello que los primeros datos sobre la arqueología de la Canal Roya se conocen desde 1990 y hacen referencia al único dolmen que se conoce en este espacio y es el dolmen de la Rinconada. Su ubicación coincide con la cabecera del valle, al pie del pico de Anayet en un espacio plano que en algún momento debió ser un ibón, en la actualidad este recorrido por el río Canal Roya, que nace en el entorno del Pico Anayet y discurre serpenteante debido a lo llano del espacio donde se encuentra el dolmen.
Se trata de un dolmen en buen estado de conservación, aunque desconocemos si existen restos de los enterramientos en el interior de la cámara funeraria puesto que hasta este momento no se han realizado excavaciones arqueológicas en el mismo. Se conserva el túmulo o galgal que cubriría todo el monumento y en la zona central tiene una hondonada que permite apreciar la losa de piedra, en este momento partida, que taparía la cámara funeraria.
Con posterioridad al descubrimiento científico del dolmen, se ha ido sumando el conocimiento de otros tipos de monumentos megalíticos que han permitido aumentar el catálogo y el conocimiento de la prehistoria del valle. En 1993, junto al dolmen de la Rinconada fue descubierto un círculo de piedras o crómlech y un túmulo, y a unos metros en el inicio de la ladera que delimita este espacio plano por el norte, se ha catalogado un menhir que en estos momentos se encuentra tumbado. A la entrada de la Rinconada en la margen derecha del rio, han sido publicados otros dos crómlech uno junto al otro y al lado de una piedra de gran tamaño. Si seguimos descendiendo río abajo, en la margen izquierda del rio y a unos 500 m. de los anteriores, encontramos otros dos círculos de piedras o crómlech. Por último, se ha catalogado otro crómlech en la zona de Malpaso, que no se encuentra completo, y por lo tanto, más difícil de identificar.
En total, hasta este momento se conocen, según la bibliografía y los datos recogidos en páginas web un total de nueve monumentos megalíticos, son 1 dolmen, 1 menhir, 1 túmulo y 6 crómlech.
El resto de construcciones que se encuentran repartidos por toda la Canal Roya corresponden a arquitectura relacionada con la actividad de los pastores que subirían todos los años y pasarían allí todo el verano. Para sus necesidades y las del ganado construyen estructuras que tendrían diferentes funcionalidades. Generalmente aparecen en grupos de varios elementos, siendo raras las que aparecen dispersas. Encontramos mallatas o conjuntos ganaderos donde se construyen cabañas de pastor, que suelen aprovechar piedras de gran tamaño a las que se adosa un muro cierre para hacer un pequeño recinto que sirve de refugio. Junto al estas cabañas se construyen numerosas estructuras podrían corresponder con cubilares, otros más pequeños para guardar los corderos y al menos una estructura se podría catalogar como un mosal.
Todas estas construcciones se realizan en piedra seca que procede de los canchales que hay en los alrededores. Son muy difíciles de datar cronológicamente sin hacer excavaciones arqueológicas y por lo tanto, puede haber estructuras de muchos tiempos diferentes. En otras partes del Pirineo, alguna muy cercana a la Canal Roya como es el valle de Ossau, cuando se empezaron a investigar, se creía que todas ellas eran modernas teniendo en cuenta las fechas absolutas, la documentación y la etnografía. A medida que han ido aumentando las investigaciones, se ha comprobado no solo por las dataciones absolutas sino por los materiales arqueológicos que aparecen que su origen puede ser más antiguo y comenzar en la prehistoria, por lo que, en nuestro caso, ambos grupos de construcciones podrían estar relacionadas.